Funcionará con las restricciones de todo el año el ramal Retiro-Tigre -donde el primer tren los sábados, domingos y feriados parte de las cabeceras recién a las 7.40-, en el que la reducción de tiempo de viaje anunciada en marzo para mediados de este año nunca. Tampoco habrá cambios en los ramales Victoria-Capilla del Señor (que continúa recortado a Los Cardales, por una renovación de vías inexplicablemente demorada) y Villa Ballester-Zárate, donde se implementó una fuerte reducción desde el 14 de septiembre, por la falta de locomotoras: se utilizan solamente dos, pero como hay días en los que hay una sola disponible, se cancela la mitad de los trenes programados.
La restricción de cuatro días en la Línea Mitre tendrá su correlato en la Línea Sarmiento, en la que estarán interrumpidos todos los ramales entre el sábado y el martes, y también el servicio del ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca (LGR) entre San Justo y Haedo.