En sintonía, el Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Comisaría Cuarta de Solano se apersonó en el lugar. Los sujetos, al ver a los uniformados, intentaron darse a la fuga a pie. Corrieron sin parar, pero uno de ellos, de 28 años, fue atrapado a solo 50 metros y dieron cuenta que encima llevaba una importantísima cantidad de dosis de clorhidrato de cocaína. En total eran 1970 paquetes fraccionados en bolsitas de nylon, que pesaban 254 gramos. Para corroborarlo, debieron hacer el respectivo test de orientación.
Por otro lado, el malviviente restante, de 25, se metió en una vivienda del barrio y amedrantó a una vecina. Portaba una pistola calibre 32 marca Smith & Wesson, con seis balas en el tambor y apta para disparar. A pesar de las amenazas, los uniformados se metieron en dicho domicilio y lo aprehendieron. Por fortuna, no se desató un tiroteo. Este, a diferencia del otro, no llevaba consigo drogas.
Los sospechosos fueron trasladados a la mencionada seccional y el primero será juzgado por "tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización", mientras que al restante se le suman las acusaciones de "tenencia ilegal de arma de uso civil y violación de domicilio".