El violento hecho ocurrió a fines de mayo en el barrio San Jorge de Florencio Varela. El aprehendido había efectuado tres disparos después de que la menor le entregara la campera que le exigió y con su hermano y un amigo salieran corriendo, tras ser abordados por tres jóvenes. Una de las balas ingresó por detrás de su oreja y quedó alojada en el pómulo; de milagro no la mató.
