Los uniformados policiales llegaron y, al entrar al domicilio, se encontraron con los damnificados reducidos. Procedieron a enfrentarse a los malvivientes armados, pero milagrosamente no trascendió a mayores y no hubo tiroteo. Así las cosas, aprehendieron a un sujeto de 27 años, otro de 26 y un menor de 15. Además, secuestraron una pistola calibre 22 y una 9 milímetros, ambas con sus cargadores llenos y aptas para disparar. También les quitaron dinero en efectivo y un teléfono celular que se presume que obtuvieron de otro ilícito.
El caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 3, mientras que el más chico de los hampones está a disposición del Fuero de Responsabilidad Juvenil.