En un operativo conjunto, uniformados del Grupo Táctico de Operaciones (GTO), el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y la Unidad de Policía de Prevención Local (UPPL) la detuvieron y secuestraron gran cantidad de una sustancia blanca, que tras hacer las pruebas correspondientes, vieron que era clorhidrato de cocaína. En su poder tenía un total de 95 envoltorios en un nylon negro que representaban 20,6 gramos. En el mercado del narcotráfico, es una suma que ronda en los dos millones de pesos, incluso más. También tenía elementos para el corte, pesaje y fraccionamiento.
La acusada quedó a disposición de la Justicia y catalogaron el caso como “Venta de estupefacientes con fines de comercialización”.