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09 de octubre 2026 - 21:20
El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, entre los peores del conurbano

Un relevamiento de una consultora advirtió que su imagen se encuentra en picada: de 9,3 puntos negativos en agosto, pasó a 14,9 en septiembre y ahora a 18,7, consecuencia del malestar de los vecinos por el incumplimiento de las obligaciones del municipio.

Un fuerte deterioro viene experimentando el intendente de San Isidro, Ramón Lanús: según el ranking elaborado por una consultora, quedó en el puesto 22 entre los 24 jefes comunales del Gran Buenos Aires. Al complicado escenario de gestión se suman interrogantes sobre su peso político en la Primera Sección Electoral.

Lanús atraviesa uno de sus momentos más delicados en términos de imagen pública. El último relevamiento de la consultora CB Global Data lo ubicó entre los tres jefes comunales peor evaluados del Conurbano bonaerense, un resultado que enciende las alarmas sobre el presente de su administración y sus perspectivas políticas.

Los números son contundentes. Lanús quedó en el puesto 22 de los 24 intendentes evaluados, con un diferencial negativo de 18,7 puntos porcentuales. Apenas el 36,6 por ciento de los consultados expresó una valoración positiva, mientras que el 55,3 por ciento manifestó una opinión negativa. Es decir, que en términos futbolísticos, hoy la gestión de Lanús “se va al descenso”.

Pero el dato más preocupante para el jefe comunal no es solamente su ubicación en el fondo de la tabla, sino la velocidad con la que se viene deteriorando su imagen. En agosto registraba un diferencial negativo de 9,3 puntos. En septiembre descendió a 14,9 y en octubre alcanzó los 18,7 puntos en rojo. En apenas dos meses perdió 9,4 puntos de diferencial y pasó a integrar el grupo de los intendentes con peor imagen de todo el Gran Buenos Aires.

Detrás del resultado aparece una discusión que la administración de San Isidro difícilmente pueda esquivar: la calidad de los servicios que reciben los vecinos y la capacidad del municipio para responder a sus necesidades cotidianas. El mantenimiento del espacio público, la prestación de los servicios municipales, el funcionamiento del sistema de salud y la seguridad constituyen áreas fundamentales para evaluar cualquier gestión local. Ahí es donde hoy recaen las principales críticas de los vecinos sanisidrenses.

La particularidad del caso de San Isidro es que su intendente, Ramón Lanús, viene acumulando retrocesos consecutivos y se encuentra cada vez más lejos de otros intendentes de la Zona Norte que mantienen valoraciones positivas. El contraste resulta políticamente incómodo: mientras varios municipios vecinos exhiben mejores indicadores de imagen, San Isidro aparece relegado a los últimos lugares de la medición. El problema para Ramón Lanús podría no terminar en los números de la encuesta. Su posición entre los intendentes peor evaluados abre interrogantes sobre la capacidad de liderazgo y articulación política del jefe comunal dentro de la Primera Sección Electoral, un territorio clave para cualquier armado.