Ante ello, la jueza le dio a las autoridades un margen de diez días para corregir esa y otras vulneraciones graves de derechos: ordenó el libre acceso de la todos los adolescentes al patio durante la recreación, la incorporación de actividades culturales, de formación, deportivas. y/o educativos y la extensión del horario destinada a estar fuera de la celda que no podrá ser inferior a diez horas diarias.
La CPM había constatado que en el módulo de ingreso los jóvenes podían estar fuera de las celdas sólo cuatro horas al día y lo único que tenían disponible como actividad era mirar televisión o usar el celular durante ese rato. Además no iban a la escuela ni accedían a talleres; la escuela ni siquiera había retomado la actividad tras el receso invernal porque el baño estaba roto. No había otras propuestas de actividades y ni siquiera se respetaba la duración mínima contemplada reglamentariamente para las visitas familiares.
Respecto del régimen de vida, desde la CPM detectaron "un uso arbitrario del régimen disciplinario y de sanciones; alimentación deficiente y escasa, colchones deteriorados, mal funcionamiento y regulación de la calefacción y presencia de roedores". Frente a esas cuestiones el juzgado también determinó que se realicen tareas de mantenimiento e higiene, que se provea a los jóvenes de elementos de limpieza, que se realice una fumigación para eliminar plagas, especialmente roedores, y que se provea un lavarropas industrial para la higiene de sábanas e indumentaria de los internos.
La grave situación descrita por la CPM fue confirmada por las autoridades judiciales durante una inspección conjunta al centro ordenada por la jueza Pascual y con la presencia defensores y jueces de garantías departamentales, el presidente de la Cámara Penal de Lomas de Zamora, funcionarios del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia.
Durante esa inspección se entrevistaron con los jóvenes, que volvieron a repetir la falta de espacios educativos y de recreación, la imposición de sanciones consistentes en perder las cuatro horas diarias que tienen para salir de la celda y la falta de mobiliario, como la disponibilidad de una cancha de fútbol que no pueden utilizar porque no se terminó la construcción de un muro perimetral, "la misma razón que esgrimen las autoridades del centro desde hace 15 años", lamentaron desde la CPM.