El episodio tuvo lugar en una casa situada en la calle 137 al 5700 y fue el abuelo del niño quien se apersonó en la mencionada seccional, la cual está ubicada en Barrio Marítimo, en 134 y 53 Bis. Informó que su nieto, Ismael, estaba jugando en el patio de su vivienda y que de un instante para otro se esfumó de la faz de la tierra. Lo buscó por todos los rincones, tanto adentro como afuera, pero no hubo caso. El nerviosismo se hizo notar y fue a pedir auxilio de inmediato, ya que se imaginó lo peor.