"Las seños en todo momento gritando a los chicos que se sienten, que se queden quietos, porque si no se iban a la sala de la seño Cintia que era parece más mala que ellas y ellos, mi vida, les hacían caso, se sentaban con miedo con tan solo 1 a 3 añitos de edad", consigbnó en el escrito.
La docente denunciante recordó que se presentó en el establecimiento buscando trabajo y que la dueña le dijo que no podía pagarle, pero que si quería podía ir para ganar experiencia. "Yo amo esta profesión y no me importa que no me paguen, yo quería ir y fui el día miércoles 18 de septiembre. Fui contenta, feliz, y volví triste y llorando todo el camino", repasa.
Otros caso que relató es el momento cuando una maestra "le aprieta los dedos" a un nene para que suelte el lápiz que le había sacado el lápiz a otro y cómo lo agarró "brutalmente" para meterlo en un corralito; o cuando la hija de la directora llegó a la Sala Roja y al ver que uno de los chicos estaba mal sentado supuestamente, "le patea la silla al nene y le dice a los gritos ché ché sentate".
"Aparte de que los tienen con la cara sucia se le caen los mocos yo estaba todo el tiempo con toallitas húmeda limpiándoles la nariz, la boquita", agregó.
"Esa fue mi experiencia, una sola vez me alcanzó para que yo venga desde Budge hasta Moreno llorando por esos chicos, esos bebés ojalá con esto pueda llegar algunos papás y mamás de estas criaturas indefensas", concluyó en la publicación que terminó alentado a las familias de las supuestas víctimas a reunirse en la puerta del edificio para exigir explicaciones a las autoridades, aunque todo terminó de la peor manera.