La instalación del club había sido destruida por una tormenta en diciembre, lo que impedía a cientos de chicos entrenar los días lluviosos. Pero un esfuerzo conjunto permitió resolver el grave problema.
La instalación del club había sido destruida por una tormenta en diciembre, lo que impedía a cientos de chicos entrenar los días lluviosos. Pero un esfuerzo conjunto permitió resolver el grave problema.
En Defensores de Villa Podestá de Lanús Oeste se viven horas de pura emoción y alegría. En las fuertes tormentas de diciembre, el club perdió su techo, que se rompió violentamente dejando a cientos de chicos sin la posibilidad de entrenar los días de lluvia, pero la organización de algunas actividades y los vecinos del barrio fue la clave para arreglarlo, en una gran obra para la institución.
A fin de año, al Pode le tocó pasar un momento horrible. Las fuertes lluvias, que cada vez se hacen más recurrentes, rompieron todo a su paso y generaron un fuerte dolor de cabeza para el club, sumado a las dificultades económicas de tener que solucionarlo, con incrementos diarios y una economía que no ayuda.
Sin embargo, gracias a la gestión de Diego Freire, profesor y directivo de kickboxing, junto a la colaboración de vecinos y otros deportes, se hicieron rifas, sorteos y distintas actividades para recaudar lo que se pueda y después con mucho sacrificio y pulmón, pusieron manos a la obra para solucionar el grave problema que en el transcurso de la semana ya quedó finalizado.
"Con una gran emoción podemos decir que tenemos techo. Si señoras y señores después de meses y meses de esperar, de pedir ayuda, de hacer campaña de donaciones llegó lo tan esperado. El Pode vuelve a tener su estadio en condiciones y ya cuenta con su nuevo techo, gracias a la gestión de Diego y todos los chicos de kickboxing", así lo retrató la dirigencia a través de sus redes sociales.
En la esquina de Vélez Sarsfield y Juncal, Lanús Oeste, Podestá cuenta con cientos de chicos que tienen entrenamiento diario repartidos en Futsal, Gimnasio, Taekwondo, Patín y Entrenamiento de Alto Rendimiento, en un club de barrio que trabaja cada día para sacar a los chicos de la calle y darle mejores oportunidades.