En ese marco, la titular de la UFI 3, Gabriela Mateos, acudió a la vivienda junto al personal de la Sub Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) para supervisar los primeros relevamientos de pruebas, donde surgió que los profesionales médicos y los peritos de la Policía Científica detectaron signos en el cuerpo de la niña que no coinciden con el relato inicial brindado por la progenitora sobre una descompensación súbita.
Al considerar que el caso podría ser una situación de vulnerabilidad extrema y falta de asistencia previa, la magistrada decidió modificar la carátula de "Averiguación de causales de muerte" a "Abandono de persona seguido de muerte", ordenando la aprehensión de la madre.
Asimismo, el cuerpo de la pequeña fue trasladado a la morgue judicial para la realización de la autopsia, que resultará determinante para la causa.