Asimismo, manifestó su temor de que "los usurpadores traigan a más personas y sus muebles", al tiempo que exigió a la Justicia y a las autoridades municipales y provinciales, "una solución pacífica".
El frentista remarcó que todo se pudo haber evitado si hubieran "colocado personal de seguridad para que esto no suceda".
El complejo
Según Jorge, el predio pertenece al Instituto Provincial de la Vivienda y está compuesto por 13 torres, de las cuales 7 están sin terminar.
Además, señaló que no poseen "los servicios básicos, como energía eléctrica y agua potable, y algunas casas no cuentan con todos los muebles, pero estos sujetos ya comenzaron a conectarse de manera ilegal". "Entiendo que son personas que viven en los asentamientos de la zona, sobre todo los que se encuentran junto al arroyo Jiménez", agregó.
Finalmente, dijo que "en las 6 torres habitados vivimos alrededor de 300 familias".