La coordinadora de la institución, Sara Benítez, agradeció a las autoridades por “hacer realidad el sueño que inició mi mamá quien, mientras colaboraba en la zona, observó la necesidad de tener un jardín de infantes”. “Fue una lucha diaria, constante, que con el tiempo dio frutos. Los pequeños y las pequeñas de ayer crecieron para ser las madres y los padres de hoy”, expresó.
No hubo bullicio, solo miradas de sorpresa: tanto los juegos como las aulas cobraron vida al recibir a los protagonistas, las razones por las cuales edificar el inmueble. De escoltas, los seres queridos que retrataban en cada video o imagen un recuerdo muy especial.
Perla tenía agarrado a su mano a quien describió como “mi bebé”. “Me sentí orgullosa. Después de casi dos décadas, volví a pasar este momento”, narró la mujer conmovida por apostar a agrandar su familia.
Sonia consideró “lo mejor” empezar en un nuevo sitio, principalmente por su chiquita, que “estaba muy ansiosa, levantada desde las cinco de la mañana por la felicidad”.
Estipularon una matrícula con 70 cupos en un edificio con una superficie total de 290 metros cuadrados que contempló: lactario, una sala de deambuladores y otra para niños de 2 a 4 años; administración, cocina, depósito, sanitarios diferenciados y patios.
Previeron reanudar las construcciones en Pico de Oro, Bosques Norte, Pista de Trote e Ingeniero Allan, en el predio de “Convivencia”.
Estuvo la secretaria de Desarrollo Social Laura Vivas, junto al titular de Obras, Servicios Públicos, Ambiente y Planificación Urbana, Diego Trejo.