En este sentido, los integrantes del Foro detallaron que "científicos de todo el mundo, entre ellos del instituto Karolinska de Suecia (el que otorga los premios Nobel) reconoce que por encima de 0,3 microteslas se duplican los riesgos de contraer leucemia infantil. Y ésta subestación, reconocido por el ENRE, emite 5,5 microteslas".
Por si fuera poco, los foristas destacaron que "con estos valores en Ezpeleta, en el barrio lindero a la subestación Sobral, fallecieron 170 vecinos de distintos tipos de cáncer y entre ellos niños, niñas y adolescentes de leucemia".
Los berazateguenses temen por la salud de la comunidad porque en "la zona de afectación de la subestación y su cableado de alta tensión, afectan a 16 establecimientos educativos".
Por esa razón, emitieron un documento donde explican estos datos y se preguntan: "¿Qué más necesita el ENRE para impedir estas obras en zonas pobladas? ¿Cuántos chicos más deberán morir para terminar con la necedad de algunos y el negocio de otros?. No es progreso si el precio es la vida de los chicos. Traslado ya de la Subestación Rigolleau".
Una de las vecinas de la subestación Rigolleau, expresó con desesperación: "Aquí, debajo de mis pies, a dos metros de donde duermen mis hijos, pasan dos ternas de 132.000 voltios". En ese sentido, miembros del Foro por los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Juventud de Berazategui explicaron que "desde la avenida Vergara por la calle 22 primero y 21 después, se encuentran enterrados los cables de alta tensión, a escasa profundidad y sin la protección debida para evitar tanto accidentes de electrocución, como la polución electromagnética que enferma y mata a los seres humanos"