El regreso a los entrenamientos estuvo marcado por la sensación de no haber encontrado nunca el partido. El debut dejó un saldo negativo no sólo en lo deportivo, sino en lo grupal: el plantel quedó golpeado por las dos lesiones y por una abultada derrota con la complicidad del árbitro. Federico Andrada tuvo su partido aparte con la defensa del Lobo, que lo enjauló y no le permitió conectarse con Nicolás Da Campo, el hombre señalado para la creación del juego. Sin embargo, más allá del mal resultado en la vuelta al fútbol oficial, el ex River Plate destacó: “A pesar de ir perdiendo 2 a 0 lo intentamos”.
La idea del DT y de los jugadores no era tener una presentación como la que tuvieron. Imaginaban a Gimnasia Esgrima La Plata como un equipo que iba a disputar el protagonismo y no que trabaría el medio campo y relegaría la posesión para contraatacar en forme rápida.
Pero lo que tampoco imaginaban era que la mano de Espinoza iba a ser decisiva a la hora del trámite del partido.‘Yo me volví loco en la cancha, son cosas raras porque el árbitro estaba al lado‘, señaló Andrada sobre el polémico fallo del colegiado que le permitió al Lobo platense establecer la primera desigualdad.
Por eso, porque no encontraron el partido que fueron a buscar y a lo largo de los 90 minutos se vieron flojos de idea y carentes de juego, Andrada manifestó: “Es un baldazo de agua fría para levantar”Sin embargo, el cronograma de partidos exige despejar la vista y ponerse de nuevo con la cabeza en lo que vendrá.
La zona roja se acerca con cada derrota y los rivales que tienen en el fixture exigen máxima concentración. Sobre la forma en la que afrontarán el partido ante Rosario Central, el delantero de Quilmes manifestó: “Tenemos que estar más tranquilos y pensar un poco más. Ahora tenemos que pensar en el viernes, en ganar con el apoyo de nuestra gente”.