Cristian Díaz planteó una idea. Un cambio de esquema y una búsqueda. Nosotros le dijimos que lo apoyábamos”, manifestó el volante de Quilmes Matías Pérez Acuña. Las modificaciones que introdujo el director técnico del Decano apuntan a que sus dirigidos sumen peligrosidad en el área de Alan Alegre, pero que a la vez puedan contener el principal jugador de ataque de Vélez Sarsfield, Mariano Pavone.
El margen de error es cada vez más corto y en cada partido se acercan cada vez más a la peligrosa zona sin retorno que hoy ocupan Atlético Rafaela y Sarmiento de Junín. Por eso, Pérez Acuña remarcó: “Tenemos que pensar en nosotros. Los tres puntos serán fundamentales. Las chances se acortan y sería importante ganar de visitante”.
Pero la misión no es nada sencilla para un equipo que no logra mejorar su juego colectivo y que no puede cerrar los caminos que conducen a la meta que defiende Cesar Rigamonti. Atento a esto, el DT busca cambiar el esquema y ceñir las línea del Cervecero.
Pasará de un 4-4-2 a un 3-4-1-2, donde los nombres salientes son algunas de las más llamativas aristas de la decisión del DT. Gastón Bottino, Matías Orihuela, Brandon Obregón y Federico Andrada dejan su lugar entre los titulares. Franco Negri jugaría como carrilero izquierdo por el suspendido Matías Orihuela y Adrián Calello pasa como líbero.
“Este partido ante Vélez será muy importante para el cuerpo técnico y los jugadores. Con este esquema, creemos que podremos controlar a Pavone. Pensamos que este cambio es lo mejor para salir a buscar el partido”, aseguró el Pérez Acuña en diálogo con Toco y me voy.