31 de marzo 2014 - 07:39
Piden investigar mala praxis en centro médico de Solano
Quien lidera la idea es Gisella Polo, cuya abuela falleció a las cinco horas de llegar a atenderse por un aparente dolor de espalda. Se quejó de la atención a la mujer y del maltrato que sufrió la familia.
piden investigar mala praxis en centro medico de solano

Vecinos de Quilmes comenzaron a reunir firmas para solicitar ante el PAMI una investigación a una clínica de San Francisco Solano en la que consideran que se registraron numerosos casos de mala praxis.

La iniciativa surgió de varios pacientes y familiares, entre los que se encuentra Gisella Polo, cuya abuela falleció tras pasar por el centro médico de la mencionada zona, a través de su obra social PAMI.  

Por otra parte Gisella denunció lo ocurrido por medio de correos electrónicos ante la Unidad de Gestión Local (UGL) Quilmes del PAMI. En respuesta, esa dependencia le envió a su casa un abogado, quien le informó que se iniciará la investigación administrativa correspondiente; para no entorpecer las averiguaciones, el letrado le solicitó no difundir el nombre de la fallecida.  

En diálogo con este medio, Gisella manifestó su indignación y sus ganas de llegar a la verdad con respecto a las denuncias, al tiempo que afirmó que a su abuela "la trataron mal, la medicaron incorrectamente y a la familia no la informaron de lo que estaba pasando".  

El trágico desenlace para la anciana comenzó por un aparente dolor de espalda que tuvo su pico máximo en la madrugada del lunes 24 de febrero, momento en la que tuvo que ser trasladada a un centro médico privado.  

La nieta de la mujer declaró enojada que "una vez ingresada a la guardia es atendida por la doctora Mónica, cuyo apellido desconocemos, la cual ignora y no atiende a los cuestionamientos de los familiares". "No nos decía nada", añadió.Señaló luego que la profesional ordenó "la medicación por vía intravenosa, ante este hecho las hijas preguntan con qué se la estaba tratando, la enfermera no quiso darles información y sólo atinó a decir que eran analgésicos".  

Sin embargo, según Gisella, las medicinas causaron efectos que estaban lejos de calmar el dolor. "Notamos que empezó a empeorar y a manifestar diversos síntomas. Visualizamos que tenía sobresaltos, transpiración excesiva, hematomas, sofocación, enrojecimiento de cara y cuello e hinchazón de abdomen", profundizó.

Dichas manifestaciones, continuó, fueron "vistas en primer lugar por una de sus hijas", agregóPosteriormente, el panorama se empezó a agravar. "Mi abuela, que siempre estuvo lúcida, empezó desvariar y tener dificultad en el habla".  

Inmediatamente, "una de mis tías fue a alertar a la médica de la guardia que la había recibido. quien decide trasladarla a terapia intensiva", expuso.  

"Eran las 7 de mañana y a partir de ese momento, la familia no supo más nada de mi abuela. Teníamos una sensación de impotencia total", agregó.Pero lo peor llegó cuando los profesionales llamaron a la familia a las 11.50 para comunicarles que luego de entrar en paro cardíaco hacía 40 minutos, la mujer había fallecido.  

Además, en ese contexto, Gisella sostuvo que "el médico terapista nos dijo que la paciente había llegado sin signos vitales, cosa que nos hizo enfurecer".