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13 de marzo 2017 - 15:17
Quilmes y una excursión fallida al Bosque de La Plata
Con goles del Lucas Licht de penal, Fabián Rinaudo y Mauro Matos, los locales se impusieron ante un Cervecero que no jugó bien y que apenas tuvo algunas ocasiones para inquietar a Alexis Arias. Nicolás Da Campo marcó el descuento.

En un partido en el que Gimnasia de la Plata siempre tuvo en claro sus argumentos y Quilmes se mostró estéril y sin reacción, los locales se quedaron con categoría con el encuentro por 3 a 1 con tantos de Lucas Licht de penal, Fabián Rinaudo y Mauro Matos. Nicolás Da Campo fue el autor del descuento del Decano.

Poco pudo hacer El Cervecero ante un equipo que, desde el nombre por nombre hasta la preparación táctica, fue claramente superior.

El Decano se presentó en La Plata con Cesar Rigamonti; Gastón Bottino, Diego Colotto, Ismael Benegas y Matías Orihuela; Nicolás Da Campo, Adrián Calello, Maximiliano González y Enzo Acosta; Federico Andrada y Rodrigo Contreras.

Por su parte, Gimnasia salió con Alexis Arias; Facundo Oreja, Sebastián Gorga, Manuel Guanini y Lucas Licht; Lorenzo Faravelli y Rinaudo; Nicolás Ibáñez, Brahian Alemán y Ramiro Carrera; y Nicolás Mazzola.

Un partido que se definió en el PT

En el primer acto, el Decano no logró imponer su juego. Buscó mucho por el centro de la cancha pero la posición de Andrada fue siempre bien cuidada por el local, que comenzó con la presión desde el mediocampo y la intensificó mucho más en los últimos metros de la cancha.

A los 17 minutos del primer tiempo el local llegó al gol en una jugada muy discutida. Tras un supuesto foul en el borde del área, el colegiado marcó el punto del penal y, como para no dejar dudas sobre cómo había tomado su decisión, regresó hasta donde había ocurrido la falta para marcar que fue dentro del área grande. Desde los doce pasos, Licht no tuvo piedad ante un Cesar Rigamonti que esperó hasta el último momento, pero no llegó a un remate por demás esquinado.

De a poco, el Lobo comenzó a mover la pelota, aunque no la administró con prolijidad y le dejó alguna oportunidad a Quilmes. Cuando en El Decano asomaban vestigios del equipo que tuvo una gran racha en el segundo semestre de 2016, una jugada aislada, un centro pasado que salió del área, quedó en los pies de Rinaudo que no anunció y remató fuerte arriba desde por lo menos 40 metros. La pelota entró en el ángulo derecho del arquero cordobés, que nada pudo hacer.

Un complemento coherente

Fuera de lo que significó el descuento de Da Campo, algo fortuito por como le llegó la pelota tras una serie de rebotes, y el tercer tanto que marcó Matos ante una defensa doblegada, mostraron que lo ocurrido en el inicio fue ni más ni menos que el argumento del partido todo.