Con respecto al último punto, contó que "es una conducta que nos perjudica a todos, es más, provoca una importante contaminación, más de la que hay". Expuso luego que los desechos también "terminan en las zanjas que se encuentran al costado de la calle 170".
Dicha acumulación- continuó- hace que "la calle se inunde y que el agua llegue a las puertas de las casas, algo que se agravó con las fuertes tormentas de los últimos días".
"Nos duele ver semejante situación. Es como si estuviera olvidada La Cañada, más aún, la calle en la que vivo", declaró.
Asimismo, Margarita hizo hincapié en dos cuestiones que pueden afectar a la salud de los habitantes de La Cañada: las ratas y el aroma nauseabundo. En cuento a los roedores, dio a conocer que "son de gran tamaño, de tal forma, que algunos parecen gatos. Realmente causa impresión verlos".
Sobre el fuerte olor, dijo que "hace doler la cabeza, nos afecta a todos, pero sobre todo los más chiquitos y a las personas discapacitadas".