Durante la operación los médicos extrajeron un total de 7,5 litros de líquido cefalorraquídeo y tuvieron qye trasplantarle una porción del cráneo cerebral, para lo que se utilizaron tres piezas de titanio que habían sido impresas en
3D a partir de un modelo de la propia paciente.La niña se recupera adecuadamente de esta intervención, aunque sigue bajo observación en el hospital, dijo el neurocirujano al cargo de su tratamiento, Kuang Weiping, en declaraciones que reproduce la agencia Xinhua.