Los objetivos de los encuentros son brindar información, superar el estigma y generar un ambiente social agradable para que familiares, cuidadores, amigos y pacientes puedan compartir un momento de disfrute, con café, delicias dulces y música.
Sacarla del placard
El primer Café con ALMA, en Capital, comenzó con la proyección de la primera parte del documental "Bicicleta, cuchara, manzana", que cuenta la historia de Pasqual Maragall, ex presidente del Gobierno catalán y ex alcalde de Barcelona, quien en conferencia de prensa anunció que se le diagnosticó principio de enfermedad de Alzheimer y creó la Fundación Internacional que lleva su nombre para la investigación de este mal.
"Con ese tema disparador se hizo foco en la importancia que la persona afectada por la enfermedad sea reconocida, valorada y pueda decir ella misma lo que tiene, siente. Tenemos que eliminar el estigma. No hay que tener la enfermedad metida en el placard porque si de eso no se habla, quiere decir que no existe y si no existe por qué vamos a luchar para obtener políticas públicas", sostuvo la presidenta de ALMA, Ana María Bosio de Baldoni, fundadora de la Asociación en 1989.
También hubo una charla informativa a cargo de la psicóloga Claudia Molina -voluntaria de ALMA- acerca de cómo se recibe un diagnóstico y enfrenta una nueva etapa de convivir con la enfermedad. Luego se sirvió un té o café y dulces y se abrió la posibilidad de conversar y compartir dudas y experiencias entre asistentes y voluntarios.
El encuentro finalizó con la presentación del taller de canto del Teatro 25 de Mayo, espectáculo del cual participaron todos los asistentes.
Respecto al tema disparador, la fundadora de ALMA manifestó: "Hay un problema ético entre los profesionales, 'le digo lo que tiene', 'no le digo'. El familiar pide que no se le diga nada. Esto en otros países ya no existe. La persona tiene derecho a saber lo que tiene y poder planificar su vida mientras tenga capacidad de hacerlo, decidir cómo quiere ser cuidado, dónde quiere ser atendido, organizar su futuro financiero. Es un compromiso social sacar el estigma y no seguir con esta sociedad pacata y negadora" de la enfermedad.
Asimismo destacó que "al decir Alzheimer, algunos aún tienen la imagen de una persona institucionalizada, y hoy hay personas de 50 y pico de años que ya son diagnosticadas en una etapa temprana. El Alzheimer es la más común de las demencias, pero hay muchas otras y cada día se pueden ir identificando mejor. Lo importante es el diagnóstico precoz, saber qué puede ser benigno y qué no; el seguimiento con un equipo interdisciplinario, y no pensar solamente en el tratamiento farmacológico sino en el no farmacológico".