- Mantén la calma y toma el tiempo: cronometrar la duración de la crisis (incluso con el reloj del celular) ayuda a tomar decisiones médicas. Saber si duró 45 segundos o 7 minutos cambia por completo el manejo del paciente.
- Protege la cabeza y despeja el entorno: coloca algo suave bajo la cabeza (como una chamarra doblada), retira objetos duros o filosos y abre espacio. No intentes frenar sus movimientos, solo evita que se golpee.
- Afloja prendas ajustadas: si la persona tiene corbata, bufanda o el cuello de la camisa apretado, afloja la prenda para facilitar la ventilación.
- Colócala de lado cuando sea seguro: la posición lateral de seguridad ayuda a mantener las vías aéreas libres y reduce el riesgo de aspiración si hay saliva o vómito.
- Acompaña a la persona hasta que se reoriente: tras la crisis, es normal que presente confusión, sueño o respuestas lentas. Permanece a su lado, vigila que respire bien y comprueba que recupere progresivamente su estado habitual.
El valor de tu testimonio: Tu relato de los hechos es fundamental para el diagnóstico. Observa y recuerda cómo empezó y terminó la crisis (si hubo mirada fija, si cayó de golpe, si las sacudidas fueron en todo el cuerpo o solo de un lado) y los factores de contexto (falta de sueño, consumo de alcohol, fiebre, estrés extremo o un golpe previo).
Lo que NUNCA debes hacer
Para evitar complicaciones graves, se recomienda evitar estos errores comunes:
- NO sujetes a la persona ni intentes detener sus movimientos involuntarios a la fuerza.
- NO introduzcas objetos en la boca (ni dedos, ni cucharas, ni pañuelos); no se va a "tragar la lengua" y podrías causarle fracturas dentales o atragantamiento.
- NO ofrezcas alimentos, agua ni medicamentos durante el episodio o mientras permanezca desorientada.
Después del episodio: qué es normal y qué no
Tras una convulsión, la persona suele pasar por un periodo de recuperación con cansancio, dolor muscular o de cabeza y desorientación. Lo ideal es darle espacio, hablarle con frases simples y tranquilizadoras (como "ya pasó" o "estás a salvo" revisar si tiene golpes y mantener un entorno silencioso.
¿Cuándo buscar ayuda de inmediato?
No es normal que la persona no recupere la respiración adecuada, sus labios o piel se tornen azulados/morados, presente un deterioro progresivo o no recobre el conocimiento tras varios minutos. En estos casos, llama al 911 o acude a un servicio de emergencias.
En la Ciudad de México, la Unidad de Urgencias del Centro Médico ABC brinda atención 24/7 en sus campus de Santa Fe y Observatorio. Asimismo, para una valoración especializada, el centro cuenta con una Clínica de Epilepsia, donde se evalúan crisisfocales y generalizadas para ofrecer un diagnóstico integral y seguimiento personalizado.