Como parte de las actividades previstas, este 29 de abril el Ministerio de Salud realizará un encuentro para equipos del primer nivel de atención sobre estrategias de prevención del Virus Sincicial Respiratorio (VSR) durante el embarazo y los primeros meses de vida.
También avanzará en lineamientos para la administración de Nirsevimab en niños prematuros extremos y con cardiopatías congénitas. Este anticuerpo monoclonal, incorporado para reemplazar al palivizumab, simplifica el esquema con una sola dosis y busca optimizar la oportunidad de inmunización.
En paralelo, el 15° Ateneo Nacional de Enfermería abordará el rol estratégico del personal de salud dentro de la Campaña Nacional de Vacunación Antigripal 2026, con intercambio de experiencias entre equipos de Tucumán, Santa Fe y San Juan.
Otra de las apuestas será el fortalecimiento territorial. Junto con la OPS y el programa de inmunizaciones de Salta, se realizará un taller de microplanificación y mejora del Registro Nominal de Vacunación Electrónico (RNVe) para identificar población susceptible y orientar mejor los recursos.
Además, el Gobierno nacional completará la distribución de 1,2 millones de dosis para abastecer a las jurisdicciones durante el segundo trimestre y amortiguar demoras del transporte internacional.
Desinformación, otro desafío
Hoy uno de los mayores obstáculos no es solo la circulación de virus, sino también la desinformación. Frente a los mitos más frecuentes, la evidencia científica es contundente.
Las vacunas atraviesan rigurosos procesos de investigación antes de su aprobación y son seguras. Las teorías que las vinculan con autismo o microchips carecen de sustento científico.
También está demostrado que aplicar varias vacunas al mismo tiempo no sobrecarga el sistema inmunológico infantil y permite cumplir adecuadamente los calendarios.
En grupos de riesgo, la inmunización sigue siendo clave: durante el embarazo protege a la madre y al bebé, mientras que la vacuna antigripal ayuda a prevenir una enfermedad que provoca hasta 650.000 muertes anuales en el mundo.
“Es fundamental recuperar la confianza social y asegurar el acceso equitativo. No se trata solo de protección individual, sino de una responsabilidad colectiva”, remarcó El Haj.
La situación en Argentina preocupa
Un informe del CIPPEC advierte que las coberturas en Argentina se mantienen por debajo del 95% necesario para garantizar inmunidad comunitaria, una tendencia sostenida desde 2018.
Entre 2022 y 2024, alrededor de 1,7 millones de niños no recibieron alguna de las vacunas correspondientes a su edad.
Los datos son especialmente preocupantes en refuerzos. La cobertura de la triple viral en niños de 5 años cayó al 46,7%, mientras que la vacuna contra la poliomielitis descendió al 47,6%.
En adolescentes, la vacuna contra el VPH alcanzó en 2024 apenas el 55,5% en mujeres y el 50,9% en varones, muy por debajo de años previos.
Las dificultades de acceso, horarios limitados en vacunatorios, barreras laborales, menor percepción del riesgo y la circulación de información falsa aparecen entre los factores que explican la caída.
Aunque Argentina mantiene niveles altos de confianza en vacunas -cercanos al 86%, según la Fundación Bunge y Born-, los especialistas advierten sobre una “reticencia difusa” alimentada por desinformación y por una menor recomendación activa desde algunos equipos de salud.
En ese escenario, la Semana de Vacunación de las Américas busca volver a poner a la inmunización en el centro de la agenda sanitaria, con más vigilancia, mejor logística y estrategias para recuperar coberturas antes de que reaparezcan enfermedades que ya se creían controladas.
Se aplican vacunas de calendario y antigripal.