Los pilotos lanusenses Gonzalo Fernández (VW Bora) y Daniel Belli (Honda Civic) se presentaron en la última fecha del TC 2000 en el majestuoso circuito puntano de Potrero de los Funes, en San Luis. Si bien no finalizaron de la manera más feliz, debido a los abandonos que tuvieron por fallas en los motores y algunos accidentes que afectaron a la mayoría de los pilotos, ambos volantes sureños con sus respectivos equipos, realizaron un balance sobre su fin de semana en San Luis y del año deportivo general en la categoría más tecnológica de Sudamérica. Por el lado de Fernández, en diálogo con este medio, puntualizó sus alegrías y sinsabores en la última fecha y dijo: “Me hubiese gustado realizar mi primer podio con los particulares, pero en la clasificación del sábado tuve un accidente que me dejó el Bora en un estado difícil y en tiempo récord tuvimos que solucionar los golpes y las fallas, y cuando el domingo largué la final, venía pasando a varios autos y me quedé a pocas vueltas del cierre. Por un lado, tuve un sabor amargo por no cumplir con mi objetivo de ver la bandera a cuadros, pero por el otro me fui muy feliz porque el equipo hizo todos los mejores trabajos para sacarme adelante a mi y al Tano Rubén Salerno. Me impresionó mucho el circuito de Potrero de los Funes, ya que era el único piloto que no había corrido allí. Respecto de la próxima temporada, me estoy esforzando mucho para renovar mi vínculo con el equipo de Juanjo Monteagudo Motorsport para 2011, quiero seguir y la verdad que poder tener mi segundo año en el TC 2000 es muy importante porque durante estos 12 meses puse todas mis energías y postergué categorías como el Turismo Pista y la ex Top Race Junior, las cuales fueron oportunidades muy fructíferas para mi. En el equipo hacemos un buen balance y rescatamos lo mejor que tuvimos a lo largo del año, porque finalicé 10º en la tabla de los pilotos particulares y porque mi coequiper Rubén Salerno terminó a pocos puntos del campeón. Sabemos dónde tenemos que mejorar y cuáles son nuestros objetivos, como por ejemplo sumar un nuevo modelo de auto, como el VW Vento, y dejar de correr con los Bora”. No obstante, Fernández todavía no conformó su participación para la última fecha del Turismo Pista, donde compite hace tres años en la Clase 3. “Aún no se si estaré presente en Buenos Aires porque le dediqué poco tiempo a la categoría, fue un año intermitente por mi participación en el TC 2000, así que me gustaría el año que viene arrancar de cero en esta divisional que también es muy competitiva, pero sé que para no defraudar a mi gente y a quienes me apoyan, debo dedicarle mucho esfuerzo y mucho trabajo. Uno de mis deseos es también poder cumplir aquí en el Pista”, concluyó.
Apenados
En el caso de Belli, tanto él como su padre Tito están apenados por el abandono en San Luis por la falla en el Scoring de los motores el sábado y el domingo, pero apuntan ahora los cañones a la incorporación de dos Peugeot 307 con baúl a su equipo Lanus Motorsport, por lo que esta fue su última carrera con el Honda Civic luego de muchos años. “La idea que tenemos es que Daniel corra con un auto moderno y menos pesado, y por eso pensamos en el Peugeot 307. El Honda Civic nos ha dado muchas alegrías, pero ya resultaba muy difícil de manejar por su composición estructural, con muchos caños y kilos de más. Se trata de una nueva etapa en el equipo, porque aspiramos a ganar el campeonato de los pilotos particulares, y como muchos de los privados pasarán a los equipos oficiales, tal vez se nos abran nuevas puertas para más triunfos. Estamos muy entusiasmados con el nuevo modelo. Ya a su momento pensaremos en cuál será el segundo piloto del team”, contó a este medio Tito Belli, uno de los responsables del equipo con sede en Lanús y padre de Daniel.