Si bien había una ordenanza de emergencia desde 2009, el problema de los basurales crónicos, su control y erradicación nunca se solucionó y a fines del año anterior, ya el mismo oficialismo lanusense había reconocido que "hay un grave problema con los basurales crónicos y los microbasurales y aunque se está trabajando en eso, se necesita una gran inversión del Ejecutivo como la compra de maquinas y la contrataciones de empresas privadas para que ayuden".
Ahora llegó la ampliación de plazos -un año más-, pero se continúa sin poder controlar a vecinos que le tiran basura a otros vecinos, el funcionamiento de los legendarios "carritos", que se pasean por plena avenida Hipólito Yrigoyen sin ningún problema y aunque se cambió el sistema y horario de recolección de residuos, hasta ahora no hay efectos de mejoría de limpieza y salubridad en las calles, mucho más en el caso de Lanús Este.
Los más insólito, fue el reclamo de una frentista que vive en O' Higgins al 2000, que pidió "por favor" que el municipio "saque los cascotes y ramas de la puerta de mi casa ya que se está haciendo un basural". Lo curioso fue que la vecina es empleada comunal; lo concreto es que los concejales le contestaron que enviarían personal. Pero muchos reclamos deben esperar y los desperdicios se acumulan como en Río de Janeiro al 3400, o cerca de un hiper de Villa Diamante.
Por otra parte, el edil Daniel Píccolo destacó la placa colocada en la sala de los Pasos Perdidos en memoria de los fusilados el 9 de junio de 1956. Del mismo modo, argumentó a favor de los empleados municipales al tratar la ampliación del organigrama municipal y los nuevos nombramientos: "Esperemos que no dejen de lado a los empleados municipales", observó.