Los recuerdos y vivencias de Noceto -mentor del Paseo del Tango de Avellaneda- no son pocos. El primero es el programa de aquel debut en 1952.
“Cuando empezamos a tocar en la Central tenía 18 años, pero los otros eran pibes de 11 y 12, no podíamos trabajar de noche. En una función cayó el juez de Menores, cuando nos vio dijo van todos presos. Pero como era muy tanguero nos citó, y él mismo nos dio un permiso en agosto de 1953, pero nos conocía de antes”, y muestra los papeles.
De los premios Gardel, precisó que “los pusimos porque Gardel hizo varias visitas y paraba en Leales y Pampeanos, ahí también estaba José Razzano. Gardel era muy amigo de Alberto Barceló. Venía desde 1910, hizo funciones en el cine Selec -Crucesita-, cantó en cine Porvenir de Piñeiro, en el Roca en 1923, en el Roma, y, la última fue el 27 de setiembre de 1933, en Leales, pero había tanta gente que se fueron caminando al Roma y allí cantó sin cobrar nada. Gardel la única desgracia que tenía era que era hincha de Racing, fanático. A raíz de todo eso, con Ricardo Mazzini decidimos crear el premio Gardel en Avellaneda, fue en 1990, se entregan estatuillas alusivas a grandes del tango y la cultura”. Noceto, no deja pasar un detalle: “Ben Molar -que recibió la estatuilla-, fue el creador del Día Nacional del Tango que es el 11 de diciembre. Nosotros hemos homenajeado a todos”.
Aníbal compuso varios temas, uno especial llamado Paseo del Tango y otro muy significativo que se llama Malvinas Argentinas, un vals editado junto con Alberto Vasallo mucho antes de la guerra de 1982.