En torno a los reglamentario, se deberán cuidar por tener cuatro tarjetas amarillas el capitán Cristian Campestrini, Braghieri, Diego Torres y Pablo Lugüercio.
Tras la salida apresurada de la Libertadores sin poder generar el batacazo deseado para pasar por primera vez en la historia a los octavos de final, Alfaro señaló que "ahora hay que pensar en el partido con San Lorenzo, que es un equipo grande y viene comprometido con el promedio". "No será fácil, pero debemos afrontarlo con lo mejor para seguir peleando arriba en el torneo", remarcó.
En torno al certamen internacional, la cabeza del grupo indicó: "Duele todo esto, luchamos hasta el final en la Copa pero hay que mirar hacia adelante". No obstante surbrayó: "Fuimos perjudicados en cuatro de los seis partidos, esta vez hubo una patada criminal a Pérez".
En paralelo, Nicolás Aguirre -otro que soportó la rudeza de los rivales el miércoles- aseguró: "Nos tocó el grupo más difícil, pero el club dejó una muy buena imagen. Nos queda la bronca de saber que tuvimos las situaciones y no las pudimos convertir".
Y agregó: "Esto sirve para aprender que en estas competencias si no la metés se hace muy difícil". Por último, dejó claro qué es lo que sigue para el conjunto de Sarandí: "Hay que pensar en el torneo y en la Copa Argentina, donde vamos a dar pelea".