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03 de abril 2012 - 00:00
Arsenal festeja sin perder de vista su flojo promedio
El elenco de Sarandí sigue subiendo en la tabla de posiciones y ya acumula 15 puntos, dos menos que el líder, Boca. Sin embargo, el principal objetivo de los dirigidos por Gustavo Alfaro es mantener la categoría.
Aprendió la lección Arsenal. Ante Boca, por la Copa Libertadores, jugó con un hombre de más, perdió 2 a 0, y no pareció estar a la altura de la situación. Con All Boys, en Floresta, por el Clausura, ganó 2 a 0, con un expulsado en el primer tiempo pero con llegada, fuerza, actitud y hasta resto físico pese a la seguidilla de compromisos. El equipo del Viaducto se puso a tiro en la tabla, alejó más todavía el fantasma de la promoción, pero nadie quiere hablar de pelear el título. “Lo primero es sumar”, repitieron.
Fue la cuarta victoria consecutiva y de allí quedaron datos para tener en cuenta. Por ejemplo, el momento de Cristian Campestrini, una muralla, que atajó el penal de Mauro Mattos y lleva 480 minutos sin recibir goles. O la tarea de Luciano Leguizamón, con sus toques y corridas, más allá de los golpes y la gripe. Pero hubo más: la vuelta de Gustavo Blanco Leschuk y con gol, luego de haber jugado sólo por la Copa Argentina y el regreso con mucha ganas de Diego Torres, que no venía jugando seguido, pero mostró su capacidad y “cantó a todo pulmón” ese tanto que le dio a los de Sarandí la seguridad de un triunfo que debió ser más holgado.
Sin embargo, no todas son rosas por el Viaducto. Víctor Cuesta, que jugó su cuarto partido y medio consecutivo, vio la tarjeta roja en el penal y se desgarró el colombiano Carlos Carbonero, pieza importante en esta temporada. Además, una contractura dejó afuera a Emilio Zelaya y se verá si llega para la próxima fecha . A su vez, Jorge Córdoba tuvo un fuerte golpe en las costillas.

Arquero que apunta su mira
Ubicado para declarar al igual que en el arco, Campestrini fue categórico: “Sería un error nuestro pensar en pelear el campeonato. No nos sobra nada. Hay ganas de seguir sumando para engrosar el promedio y no sufrir más adelante, ese fue siempre el objetivo”. Luego de una tarde redondita, el portero señaló: “El equipo hace un esfuerzo muy grande, era una cancha muy difícil, gran rival que pelea también abajo y lo ganamos. Nosotros damos pelea, hay que meter garrote, somos humildes. Sabemos que hay buenos equipos en el torneo, pero no miramos arriba, esta nueva victoria vale para engrosar el promedio”.
Por su parte, el mendocino Blanco Leschuk volvió a festejar y así lo puso en palabras: “La clave fue correr mucho, era una cancha difícil pero había que aprovechar todo, se nos dio el partido que pensamos y nos fuimos muy contentos por esta victoria”.