Con un bagaje emocional difícil de digerir, porque el nerviosismo del entrenador se vio en el Viaducto como nunca, y el de un par de jugadores que extendieron de más la pierna, cabeza y codo ante rivales, Arsenal se va en busca de otro cetro, que, desde el vamos le dejará dinero en sus arcas. Pero mejor hubiera sido llegar con antecendentes más altos a esta altura del año, como para aspirar a tener la chance de jugar ante el Real Madrid en una copa intercontinental.
Aun así, todo puede pasar en un partido de fútbol que dura actualmente más de 90 minutos, y si hay empate se definirá por penales.