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13 de septiembre 2011 - 22:23
Arsenal volvió a sonreír fuera de casa y quiere más
El triunfo ante Banfield mostró orden y disciplina táctica. El director técnico del equipo de Sarandí, Gustavo Alfaro, aclaró: “Estamos fuertes abajo, pero nos falta para ser un equipo sólido”.
 Mientras la asignatura pendiente para Arsenal es lograr puntos como local, donde perdió los tres que jugó, de visitante ha sumado sus siete unidades, y ahora derrotó a Banfield con gol de Emilio “Cachi” Zelaya -tuvo una fuerte conmoción-, después mostró orden para moverse, y si bien en algunos pasajes soportó sustos, bien pudo aumentar la cuenta. Ahora el equipo de Gustavo Alfaro tendrá que hacer otra visita, el sábado a las 15.05 ante Tigre, un rival directo por los puntos de promoción.
Había que ver la caravana de Arsenal que el domingo pasó a las 13.30 por avenida Mitre y luego por Hipólito Yrigoyen hacia el Sur, patrullero mediante, con la fe que iba la gente en los micros y autos hasta el Florencio Sola. Como si fuera poco, la reserva del Viaducto se impuso 1 a 0 a Banfield con gol del defensor Cristian Cepeda, de penal.
Mejoró mucho Arsenal en relación a su actuación en La Plata, porque estuvo bien en defensa y en el medio, su arquero tapó varias pelotas difíciles y adelante fue punzante. Lisandro López, una de las figuras, aseguró que “manejamos bien el trámite, para mi la figura fue el equipo, dejamos todo, pienso que erramos varios goles y hubiera venido bien para no sufrir como en el cierre. Es verdad que nos falta ganar de locales, es una cuenta pendiente, pero el campeonato pasado pasaba lo mismo, ganábamos de visitantes y no de locales, recién en el final cambiamos eso”.
Por su parte, el técnico Gustavo Alfaro precisó sobre la victoria de su equipo que “más allá de las urgencias de Banfield fue un partido muy difícil, lo sufrimos hasta el final con la tapada de Campestrini, no pudimos definir de contra como estaba claro el partido. El equipo estuvo sólido, concentrado, se olvidó del partido ante Estudiantes porque fue convencido de recuperar terreno en el campeonato local y lo consiguió”.
El entrenador señaló que “estamos fuertes abajo, pero nos falta para ser un equipo sólido”. Y recordó que el cambio de Zelaya fue porque “no se acordaba ni que él había metido el gol, ni su número de teléfono. Tenía un golpe en la cabeza y por eso lo sacamos. Más allá de lo que Ricardo (La Volpe) generaba en su debut en cuanto a tolerancia y confianza, es imposible levantar rápido a un plantel con cinco derrotas consecutivas. Sabíamos que las dudas iban a aparecer y ahí estuvo la diferencia. Había que aprovechar la situación del rival”.
Alfaro fue autocrítico con su equipo, pese a la victoria en el Sur: “En el segundo tiempo se dio una confusión de un par de cosas, nos gastamos físicamente, no sostuvimos la pelota”.