Pocos futbolistas, o ex, deben tener el anecdotario del “Loco” Baillié. Con las valijas cargadas de historias, con clubes que lo vieron pasar y convertir goles como Unión, Chaco For Ever, Banfield, Quilmes, El Porvenir, Douglas Haig, Italiano, Lanús y Talleres, el ahora platinado -y con el cabello más corto que cuando jugaba- ex delantero recaló en Remedios de Escalada y mientras espera ser convocado para dirigir una Primera División, despunta el “vicio” compartiendo con los veteranos del Albirrojo de Escalada. En un encuentro con este medio, Baillié repasó su relación con el fútbol. ¿Cuántos años, cuántas historias, verdad Loco? -Sí, muchas, este tipo de notas me traen muchísimos recuerdos, sobre todo de clubes de la Zona Sur, en los que pude jugar y dejar algún recuerdo. -Como Talleres, cuyos hinchas te idolatran. -Me alegra saberlo, Talleres fue un lindo club en mi carrera, y por eso ahora estoy colaborando con el equipo de veteranos, un emprendimiento que me gustó mucho. -¿Vos estas dirigiendo? -Sí, estoy dirigiendo porque en los amistosos previos a la competencia me desgarré y tengo que ponerme bien físicamente para poder volver a jugar, ys que en todos los equipos hay jugadores que están enteros. -¿Talleres está bien armado? -Aún falta, sobre todo algunos ex jugadores que deseen sumarse, ya que de pronto, nos encontramos con que no pueden venir todos, y llegamos a determinados partidos dando ventajas. Pero hay muy buen material, y estoy seguro que vamos a pelear en los puestos de vanguardia. -¿Cómo ves este tipo de torneos? -Es una idea excelente, no solo porque te encontrás con muchos de quienes fueron tus compañeros, sino con rivales que enfrentaste y comienzan los recuerdos, de una época que fue muy linda, y que disfruté muchísimo. -Hay idea de jugar algunos partidos como preliminares de los oficiales cuando Talleres juegue este año de local. ¿Qué pensás al respecto? -Magnífico, es muy lindo jugar con gente en los estadios, y que los pibes sobre todo, puedan observar jugadores que aún están muy bien y que sus padres les cuenten cómo éramos cuando profesionales.