Terapia, los viernes
Todos los viernes, el servicio brinda terapias individuales -en el nosocomio de Anatole France al 800, Sarandí-, a personas con distintas enfermedades, desde cáncer hasta problemas reumatológicos, trastornos alimentarios o disfunciones sexuales.
"¿Usted cree que se va a curar?", es la primera pregunta que los profesionales hacen a quienes concurren al servicio de Medicina Neurolingüística para conocer cuál es la percepción sobre la enfermedad."La idea es transformar a un enfermo pasivo en un enfermo activo contra lo que le pasa, ya sea un cáncer o una gripe; y para esto usamos la palabra, que es un latigador hormonal", explicó Gloazzo.
Dicha disciplina, orienta al individuo a realizar las acciones a favor de un cambio de actitud, las que son propuestas por el propio paciente. Para ello es necesario un mayor compromiso del paciente no sólo para curarse, sino también para no volver a enfermarse.
Según la experiencia, el uso de la palabra tiene efectos "increíbles" en las curaciones y los médicos aseguran que "poner en palabras las emociones contribuye a mejorar el sistema inmunológico y ayuda a curar o al menos a mejorar el curso de numerosas patologías".
La razón de ese progreso se fundamenta en que realizan un abordaje integral del paciente, adoptando los tratamientos a la persona y no al contrario.Para ello, toman en cuenta todos los elementos que intervienen en la persona, como sus creencias, nivel educativo, el trabajo, conductas y estado de ánimo, ya que la enfermedad no sólo afecta al cuerpo sino a todos los aspectos de la vida. De esta manera aseguran que convierten a cada paciente en "un luchador, un guerrero".
Pioneros
El hospital Presidente Perón es el único en Latinoamérica que complementa los métodos tradicionales con la Medicina Neurolingüística. Los profesionales tratan diversas patologías, como la depresión, disfunciones sexuales, trastornos de la alimentación o reumatológicas. Utilizan la palabra como eje terapéutico.
Pero todo tiene que ver con la asistencia del paciente, la fuerza que le ponga para mejorar la actitud y ayuda a la cura, más allá de casos difíciles que se presentan cada viernes en los consultorios.