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05 de octubre 2010 - 00:00
Bronca vecinal por inseguridad
Tras un cacerolazo en Sarandí, en una reunión aparecieron políticos que no les dieron cabida a los reclamos de la gente y propusieron colocar sólo alarmas
SORPRESAS TRAS UN CACEROLAZO EN SARANDI
Vecinos por seguridad pero sin los políticos

Luego de un “cacerolazo” realizado por frentistas cercanos al domicilio donde asesinaron hace dos meses a un miembro de Prefectura Naval, se programó una nueva reunión de los llamados “Vecinos Autoconvocados de Sarandí” en la Sociedad de Fomento Quinta Galli Este, para tratar “la constante inseguridad que estamos padeciendo todos los días ante la ola de robos”, dijeron. Pero la sorpresa fue grande en el momento de las deliberaciones. En ese sentido, precisaron que “la reunión la organizó una institución política a la cual acudieron concejales y también autoridades policiales. Como pueden imaginar fuimos desbordados en cantidad de gente y hasta maltratados en las respuestas cuando hacíamos preguntas. Quieren implementar un sistema de alarmas o timbrado en la calles, el cual lo manejará un vecino desde su casa ante cualquier llamado de otro que vea alguna actitud sospechosa o robo. Así quieren terminar con la inseguridad, y además lo tenemos que pagar nosotros, parece un juego de chicos”. Los vecinos autoconvocados de Sarandí, agradecieron a la policía porque tras la marcha anterior reforzaron la vigilancia con dos móviles y una moto, “pero sabemos que más no pueden hacer”, dijo Carlos y que “la inseguridad es un problema de todos y no sólo de los políticos que se quieren adueñar de todo, hasta de las sociedades de fomento”.
El cacerolazo
Según comentaron, durante el cacerolazo y bombos sonando durante la caminata de varias cuadras por las calles Vicente López, Hernán Cortés y otras, hubo quienes recriminaron a los vecinos que “los bombos eran políticos”, lo cual fue desmentido por la gente, ya que “eran prestados por dos hinchadas”. Pero los vecinos organizadores manifestaron que “las respuestas dadas por el municipio son escasas. La última reunión que tuvimos con el director de Seguridad casi termina mal. Nos dijo que se ven superados y que sólo pueden destinar un móvil, pero un patrullero no puede brindar seguridad en un perímetro de 80 manzanas”. Cabe recordar, que ese sector pertenece a la comisaría primera de Avellaneda.