Para Avellaneda , en una primera etapa, se llevará a cabo una prueba piloto, que alcanzaría sólo a los colegios del centro como las escuelas de educación técnica 5, 7 y 8; el Normal 1; las Medias 13 y 18; el Colegio San Martín sobre las calles Belgrano y Lavalle; el Instituto María Auxiliadora; el Instituto French y el Colegio Parroquial Pío XII, también situados entre Belgrano, Mitre, y la plaza Alsina, a determinadas horas.
Se integraría a comerciantes, directores, padres y autoridades de seguridad municipal para que la zona esté vigilada. Esto se debe a la cantidad de robos y arrebatos que han sufrido los chicos y maestros en horario de salida de las escuelas, principalmente. Algunos puntos clave, como la plaza Alsina, estarán incluidos. La problemática de la inseguridad en los alrededores de las escuelas no es exclusividad del centro de Avellaneda, por eso la idea es extender corredores a los barrios.
En cuanto a Diamante, tras el análisis de docentes de 20 escuelas, padres, Protección Ciudadana y consejeros escolares, lograron la cobertura cuatro patrulleros policiales y otros tantos móviles de Seguridad comunal para vigilar horarios de entrada y salidas de alumnos. Asimismo, comenzó una campaña de difusión con ayuda de comerciantes y vecinos, para estar alerta en calles como Warnes, Osorio, Murguiondo, Moreno, Molinedo, Ucrania, Obón, Liniers y avenida Rivadavia, por donde circulan chicos de la Media 6, colegio San Miguel y las primarias 57, 72, 70, 4 y 60. Un consejo, fue “caminar acompañados”, porque las cámaras de seguridad no garantizan nada en Lanús si se produce un hecho.