Hace poco más de un año un año, una estrella en su nombre y otras recordando a víctimas de conductores sin ninguna piedad, habían sido pintadas sobre la calzada, pero tanto en la avenida Yrigoyen en sus cruces con 25 de Mayo y con Piñeiro la situación es caótica, nadie respeta las luces, el paso de peatones, la demarcación es casi invisible, y hasta el rojo de los semáforos parece acortado para dar tiempo a cruzar. Nada ha cambiado en Lanús en ese aspecto pese a muchas promesas.