Ya no se lo mira como un rival accesible. La imagen de San Telmo cambió, a partir de la llegada de Facundo Besada a la dirección técnica y, sobre todo, desde que recuperó su condición de local en la Isla Maciel, y los resultados se están dando a favor. El fin de semana, el Candombero dio cuenta de Morón, fue 2 a 1, y sumó tres puntos más que valiosos para seguir saliendo de la zona baja de la tabla de los promedios.
Y en esta victoria, muy festejada por tratarse de la primera desde que se volvió a jugar en el Osvaldo Baletto, tuvo un dos figuras clave, los carrileros Sergio Santúa y Lucas Rodríguez Pagano. El pibe surgido en la cantera del club y que juega por derecha, hizo la diferencia en el recorrido, mientras que el zurdo metió el gol del triunfo. Y, justamente, el ex Morón habló con este medio y se refirió al buen momento del equipo. “Sí, es verdad. Arrancamos mal y parecía que se trataba de un equipo débil, pero la mano cambió con algunos resultados y hoy ya no se habla de batacazo. Este San Telmo está muy sólido, sabe a lo que juega y venimos en racha”, dijo Rodríguez Pagano.
Cuando se lo consultó sobre las razones que llevaron a esta transformación del equipo, el “3” afirmó que “con la llegada de Facundo -por Besada- entendimos que la prioridad para no perder más partidos estaba en nuestro arco, en mantenerlo en cero. Sumamos solidez defensiva y, a partir de este detalle clave, ganamos en confianza. Esto nos llevó a estar cuatro partidos sin recibir goles y uno sólo en los últimos cinco partidos”.
Por último, a la hora de marcar los objetivos, Lucas Rodríguez Pagano sostuvo que “nuestro objetivo pasa por sumar la mayor cantidad de puntos posibles de acá a diciembre para mejorar el promedio. Así, manteniendo la base y haciendo una buena pretemporada, aspirar a un objetivo más importante en el tramo final de la temporada”.
De cara a la próxima fecha, visita nada más y nada menos que a Sarmiento en Junín, hay que decir que Facundo Besada no podrá contar con Ezequiel Kilmot. El defensor sufrió una distensión en el primer tiempo del partido del sábado y debió ser reemplazado. Encima, sabiendo que la lesión ya lo descartaba para el viaje a Junín, entró a la cancha a festejar con sus compañeros y se sacó la camiseta para sumar la quinta tarjeta amarilla. Así, mientras se recupera, limpia el rubro tarjetas. Lo bueno es que Besada ya tiene el reemplazante porque Julio Caldiero ya tiene el alta médica y está en condiciones de recuperar su puesto de titular y capitán.