Pero desde sus sentimientos, dijo "soy la nieta de Alfonso que trabajó en el bar por muchos años y la sobrina bisnieta de los que abrieron el lugar hace 80 años. La tristeza de mi abuelo al ver esa esquina cerrada me impulsó a emprender esta iniciativa para salvar toda una historia. Pero es un desafío". Al lugar, lo apodaban "el Barsa" sus habitués.
Más sentimientos
Jorge tiene su negocio pegado al bar, y aseguró "es increíble pero real, ojalá venga alguien y continúe con el bar. Es una lástima, se que tenía cuadros importantes, una barra que se mantuvo desde su inauguración, y sillas señoriales. Es doloroso verlo cerrado, si fuera mi caso, intentaría reabrirlo".
En tanto, Jorge Magariños, uno de los dueños de la pizzería "Los 3 Ases" por donde circulan las firmas, dijo :"El cierre nos tomó por sorpresa pero era un final anunciado. No competíamos, porque nosotros no damos café, entonces la gente comía pizza e iba al bar, o en él tomaba algo luego venía a nuestro local,que está hace 64 años y había amistad de mi padre con Pepito y Antonio, dos fundadores".