La derrota, la primera en condición de local desde que se volvió a la Isla Maciel, sembró la preocupación alrededor del plantel de San Telmo. Es que el equipo no logra despegar de una incómoda situación en la tabla de los promedios y dentro de este contexto, ganar en casa implica más una necesidad que una lógica. Y el que tomó la posta a la hora de pintar el panorama del Candombero tras la derrota ante Acassuso fue el entrenador Facundo Besada.
Lo hizo con objetividad y tratando de quitarle dramatismo al presente de su equipo. “El partido fue cambiante, comenzó mejor el rival, después lo emparejamos y sobre el final del primer tiempo terminamos dominando. En el complemento fuimos claros dominadores, conseguimos la ventaja y se pudo ampliar. Lamentablemente, un grave error defensivo cambió la historia y con el empate se terminó nuestro dominio. Después, con la injusta expulsión de Nicolás Demaldé se definió el partido a favor de ellos”, aseguró. Y agregó: “Ahora tenemos que corregir errores y, sobre todo, buscar las variantes que le den al equipo otro perfil porque tenemos la obligación de comenzar a sumar, de a uno o de tres, pero cada fecha tenemos que traernos algo”.