Los propyectos presentados sobre tablas son dos pedidos de informes al departamento Ejecutivo Municipal, pero fueron pasados a la Comisión de Obras Públicas para su tratamiento.
En el primero proyecto Conde solicita que se aporten los antecedentes documentales avalados por el responsable técnico que hayan justificado las modificaciones de los contratos en licitaciones de obras en los barrios de La Saladita, Nueva Ana, Villa Luján, Corvalán y una vivienda en Pinzón y Lavalle.
Según el concejal “el departamento ejecutivo municipal debe explicaciones no sólo por los retrasos sino también por los repentinos cambios de montos de las obras sobre la marcha sin que los mismos hayan sido auditados y sin rendir informes sobre cuáles fueron los motivos que motivaron tales cambios”.
Conde afirmó que “estamos frente a hechos graves porque está afectada la debida transparencia democrática, porque de no aclararse el asunto crecerá la sombra de corrupción en torno al gobierno local y porque la damnificada es la sociedad a la que se estafa y las familias a las que esperan esas viviendas”.
En la segunda solicitud de informes, el edil pone el interrogante sobre lo que sucede con las obras encaradas en el marco del Programa Federal de Urbanización de Villas y Asentamientos Precarios que importa la construcción de 158 viviendas en el Predio Cardales.
Conde demuestra recurriendo a documentación oficial del propio municipio que “los montos a financiar por parte de la Subsecretaría de Desarrollo y Vivienda, no coinciden con los establecidos en el pliego de licitaciones que rigió la contratación ya que de acuerdo al convenio el total a financiar por la Subsecretaria de Desarrollo y Vivienda fue de $46.488.783,14, mientras que pliego de contratación establecía un monto de $ 38.206.236,29”.
“Aquí hay una diferencia de $ 8.282.546,85 causada por factores que nadie ha explicitado. Los vecinos de Avellaneda están en todo su derecho de saber por qué esos montos no han sido respetados, cuáles son las razones de los aumentos y, lo más importante de todo, si dicha diferencia –que pagamos todos– no lleva el destino de alguna caja política o si se la comió la inflación”.