Las 50 familias que fueron desalojadas del edificio ocupado y en construcción sobre avenida Mitre 2363 de Avellaneda, acataron que se cumpliera la orden judicial de lanzamiento, luego de que algunos ocupantes cortaron la avenida a la altura de Hernán Cortez con quema de muebles en desuso y otros elementos. Según uno de los ocupantes, “esta gente es toda de trabajo, hay chicos mojados y algunos no tienen a donde ir, necesitan subsidios como les dan a otros que ocuparon casas y veredas, pero acá no vino ninguna asistente social ni autoridad política para solucionar este problema”, al tiempo que la Oficial de Justicia les explicaba que no era su misión pedir subsidios para alquilar o enviarlos a un hotel, pero que los que quisieran serían llevados a domicilios de familiares -varios lo hicieron-, otros a un refugio y los muebles a un depósito municipal. Asimismo, oficiales de la comisaría primera de Avellaneda desmintieron que hubiera existido una reacción por el desalojo, “no pasó nada, está todo tranquilo”, dijeron, aunque se supo que desde el edificio -de 15 pisos- comenzaron a llover algunas piedras apenas llegaron los efectivos a primera hora de la mañana del miércoles. En medio de la carga de bultos con ropas, cocinas, heladeras y otros enceres, uno de los jefes de familia que ocupaba un departamento del quinto piso, Víctor Rivas, dijo que “hace diez años que vine, es un edificio en construcción abandonado y el dueño de la firma Zonal S.A., con el cual estamos en juicio, tomó el edificio y empezó a vendernos a nosotros los departamentos desde 3000 pesos y hasta 15000 los más adelantados. Cuando nosotros entramos era todo loza, tuvimos que hacer la red eléctrica, las cloacas, el servicio de agua, la luz la pagamos legalmente hace tres años. El desalojo nos llegó hace una semana, nosotros siempre pedimos un plazo de 30 días, hablamos con la Oficial de Justicia para que nos dé tiempo, nadie pretendió parapetarse acá, pedimos más tiempo, pero no lo dieron”.