Lanús no pudo hacer pié en Mendoza, donde cosechó su tercera derrota seguida en calidad de visitante. En la victoria de Godoy -que hacía meses no lograba ganar como local- por 2 a 0 ante el “Grana”, tuvo mucho que ver el gol mal anulado a Camoranesi tras tiro libre de Valeri, antes de la apertura del local, y el segundo tanto del “Tomba” con una clara infracción de Ramírez a Hoyos, que terminó venciendo su propia valla. Fueron dos errores arbitrales y del mismo lado -el línea marcó mal en las dos veces-, sin embargo esos dos hechos ni impidieron que la mejoría de Lanús fuera de a ratos, después deambuló por el campo mientras Godoy Cruz, fiel a su esquema y sin desesperarse, logró lo que buscaba en el torneo local. Como si fuera poco, el gol se le negó a Castillejos, al dar la pelota en el palo. Cuando la mano viene torcida, hay que poner más ímpetu y jugar mejor. La excursión no fue del todo mala en resultados, la reserva ganó 1 a 0, pero este Lanús sigue sin encontrar su juego de las primas fechas, depende mucho de Valeri -el más claro de su equipo- pero no alcanza, en el medio nuevos cambios donde sólo Pelletieri mostró ganas y empuje, arriba poquito salvo un rato de la etapa inicial y abajo, los problemas de siempre de marca, en cada centro o cambio de frente. Cuando a Lanús le hacen un gol, es como si se le viniera el mundo abajo. No tiene reacción. Y si bien los errores arbitrales se repiten -no sólo son casualmente contra Lanús, hay muchos más en otros partidos-, está claro que hay rendimientos muy por debajo de la necesidad de ser protagonista y vaivenes emotivos que no se superan, y mucha gente se pregunta si el clásico perdido tiene tanto que ver pasadas ya dos semanas.
Los protagonistas
El entrenador Gabriel Schurrer consideró que “en el mejor momento nuestro, donde creábamos situaciones, una jugada clave como fue el gol que anuló cambió un poco también el trámite del partido. Después del 1 a 0 quizás nos costó volver a agarrar el nivel que habíamos demostrado en los primeros 35 minutos: agarrar otra vez la pelota como la habíamos tenido, y fue un poco más cuesta arriba de lo que habíamos demostrado hasta ese momento. El equipo estaba ordenado y había creado la situación de gol que anula, que aparentemente fue clara. Luego llegó Mario (Regueiro) con una situación que remata afuera, algunas de Romero, y después quizás nos faltaba el último pase pero hasta el momento del gol de Godoy Cruz creo que estábamos mejor posicionados nosotros. Después cambió porque favorece al juego de Godoy Cruz que es un equipo que le gusta esperar y salir a la contra. Y la segunda parte no recuperamos el juego tampoco”.
En lo anímico
Schurrer, dijo a la prensa del club en torneo al encuentro con Racing del sábado venidero, que “hay que trabajar en la parte anímica porque cuando te suceden este tipo de cosas no te podés caer anímicamente ni mucho menos. Hay que tratar de seguir buscando de la misma manera, sobre todo lo que se vio hasta los 35 minutos, antes del gol”. En ese sentido, habrá que esperar además si lo de Hoyos es un tirón y si Regueiro se resintió en los tendones.
Claridad
Fue claro el DT en cuanto al momento del equipo: “Tenemos que aportar tranquilidad, no los podemos agobiar ni mucho menos, ni volvernos locos ante esta situación. Es lo que yo decía el otro día después del empate con Gimnasia, no hicimos un buen partido, es verdad, pero uno no se puede olvidar de los tres primeros partidos del campeonato en los cuales demostramos un motón de cosas. Pero a veces el fútbol tiene esto, porque el estado de ánimo cambia tanto en el jugador como en el equipo. Hay que recuperar y pensar en las cosas que hicimos bien en los primeros partidos, porque cuando el jugador está con este estado anímico, necesita un resultado positivo para cambiarlo”.