La racha positiva en los amistosos se sigue extendiendo. Lanús venció el sábado a Tigre por 5-2 en la Fortaleza de Guidi y Arias y mañana tendrá un duro compromiso en la Villa Olímpica ante Vélez, uno de los mejores equipos del fútbol argentino. Allí, el entrenador Gabriel Schurrer dispondrá un equipo tentativo de lo que será su once ideal a pocos días del arranque oficial de la competencia, pues estará a menos de una semana del cotejo inicial por los puntos: Será Barracas Central en el duelo por la Copa Argentina, en Salta.
Tres días más tarde el Granate deberá medirse ante San Lorenzo en el marco de la primera fecha del Torneo Clausura y por eso el técnico viene probando con distintas variantes a lo largo del verano en la formación que para en cancha. En el caso del último amistoso, Lanús mostró un rendimiento superlativo si se lo compara con lo realizado en el Apertura. Con muchas alternativas en ataque y una circulación de pelota precisa, el local hilvanó un triunfo categórico que dejó sin respuestas al rival.
Con un Diego Valeri veloz mentalmente, la agilidad constante de los laterales, sumada a la movilidad de Mauro Camoranesi, el elenco sureño cosechó una victoria que suma más por el nivel expuesto que por el tanteador en sí. Es que los goles pasaron a ser una anécdota y dejaron en evidencia la contundencia en la red del conjunto de Schurrer.