Tiempo de revancha. Eso es lo que busca Lanús, que esta noche, desde las 19.45, enfrentará a Emelec de Ecuador en el marco de la tercera fecha del grupo 2 de la Copa Libertadores. El Granate arrastra una franca racha negativa de cuatro compromisos sin conocer la victoria entre Torneo Clausura y certamen internacional y en esta oportunidad estará obligado no sólo por la necesidad de revertir la situación en pos de mejorar su estado de ánimo sino porque, además, una caída implicaría quedar cuesta arriba en torno a la clasificación a la próxima ronda del campeonato.
Tras la derrota por la mínima diferencia ante Estudiante, donde el conjunto que conduce Gabriel Schurrer mostró una imagen más lúcida que la expuesta en las jornadas anteriores, en el plantel se escucha con fuerza la prioridad de retornar al triunfo, algo que no se consigue desde que se le ganó 1-0 a Independiente en condición de visitante, resultado que le había permitido al elenco sureño recalar en la primera posición del torneo doméstico con seis unidades. Y si hoy esa realidad parece lejana, pues marcha en el puesto once con la misma cantidad de puntos, el cruce copero intentará ser un bálsamo para brindar un puntapié inicial hacia la recuperación definitiva.
“Nuestra intención es pasar de ronda y estamos abocados a lograr ese objetivo. Por eso este duelo va a ser fundamental para las aspiraciones del equipo. Estamos convencidos que podemos superar este escollo”, señaló el mediocampista Matías Fritzler, quien a su vez puso en consideración su visión sobre el mal momento que atraviesa Lanús en el último mes. “A nadie le gusta pasar por esta situación, genera mucha bronca, pero sabemos que buscando jugar mejor partido a partido vamos a sacar esta realidad adelante. El choque con los ecuatorianos debe ser una muestra de esas ganas de levantar el nivel y así darle una alegría a la gente”, agregó.
Vuelta de dos pilares
El Granate padece el mal de las lesiones. Y si bien el saldo positivo frente al Pincha estuvo en el retorno, al menos por unos minutos, de Diego Valeri, lo cierto es que quien no pudo ser de la partida es el uruguayo Maximiliano Pereyra, quien sufrió un leve desgarro antes del encuentro y ya quedó descartado para hoy. Pero hay dos futbolistas que estarán a disposición de Schurrer y ya fueron exigidos para participar desde el arranque con Emelec. Diego Braghieri, ya en óptimas condiciones después del desgarro sufrido con San Martín de San Juan, y también Mario Regueiro, quien superó la contractura en el gemelo de la pierna derecha.