Un Lanús irregular a lo largo del torneo Apertura no pudo escalar como pretendía en la posiciones, tampoco ingresar a la Libertadores y terminó con cuatro goles en contra ante River, algo que había ocurrido en Arias y Guidi con Godoy Cruz y en la cancha de Racing, donde ni siquiera convirtió. Esas duras derrotas, junto a las sufridas frente a Estudiantes, Olimpo, Colón y en cancha de Vélez -allí concluyó la era de Luis Zubeldía-, marcaron más a fuego que halagos de suma importancia como en la primera fecha frente a Arsenal, la conquista en La Bombonera, superar a San Lorenzo y hasta ganarle a Huracán y Argentinos en sus propios reductos. Así de irregular fue Lanús entre una docena de lesionados -algunos dos veces y con desgarros-, cambios obligados y tácticos, expulsiones seguidas en un tramo del torneo y bajones de rendimientos que mucho no se explicaron, si hasta cambió al arquero en el momento menos pensado porque se decidió una noche. Lanús perdió con 5 de los 6 rivales que lo superaron en la tabla lo golearon River, Estudiantes, Godoy Cruz y Racing y por eso el “Granate” estuvo lejos de ser un equipo competitivo. No son malos los 28 puntos logrados, sigue en el podio de los mejores promedios -ahora tercero-, pero las expectativas eran otras y “hay plantel para estar mucho más arriba”, confió un jugador de años en el club.
Anticipo y realidad
Todos sabían que el relevo de Zubeldía, presumiblemente a fin de año, era Gabriel Schurrer, pero ocurrió antes de lo pensado y el “Chucho” tomó la posta tras cuatro derrotas consecutivas del pampeano que agotaron sus ansias de seguir. Y pasó la prueba, supo dominar la situación y lo que venía bien por tres victorias y un empate, terminó con otra caída por cuatro goles y de local. Por eso, es el tiempo de “barajar y dar de nuevo” para el cuerpo técnico y no se descarta que haya algunas desvinculaciones más de las previstas. Con las páginas partidarias y los foros, se coincide en que “mucho cambio deberá meter el técnico si pretende, como Luis en su momento, por ejemplo, ser un equipo competitivo. Desde el vamos, encontrar regularidad, hacerse fuerte en defensa y que la Fortaleza vuelva a ser tal. Recobrar la madurez perdida, que los referentes sepan leer los partidos, que no se descontrolen. La realidad marca que los últimos campeones sufrieron muy pocos goles en contra. Esa imbatibilidad da regularidad. Y si tenemos que citar a otras frases hechas del fútbol, también decimos que si hoy por hoy los detalles ganan partidos y también hicieron que muchas de las caídas sean estrepitosas desde el score”.