La tormenta dejó su saldo mortal en Avellaneda, cuando una pared medianera de un galpón abandonado ubicado en la calle Pellegrini de Villa Tranquila se desplomó sobre una vecina de 52 años, que vivía al lado en una precaria vivienda.
La vecina fue encontrada por los bomberos cuando acudieron al auxilio de esa y otra casas afectadas por el meteoro. En el lugar, trabajaron Defensa Civil, cuatro dotaciones bomberiles y un móvil policial, para remover escombros. Familiares de la mujer y otros habitantes de la zona -ilesos-, fueron trasladados a casas del plan ACUMAR del barrio. La instrucción judicial corresponde a la UFI 3 del Polo local.
Asimismo, bomberos de Dock Sud consideraron al barrio como “uno de los mas afectados por la voladura de techos, árboles arrancados de raíz” e infinidad de casas sin energía y calles cortadas. Desde Monte Chingolo, vecinos de Cotagaita y Alvar Núñez señalaron que “esto es un desastre, estamos indignados porque EDESUR no responde, Defensa Civil de Lanús ni apareció, tenemos casas sin techos, postes caídos y nosotros mismos cortamos la calle”.
En Avellaneda se calcularon unos 60 árboles caídos, muchos de ellos en el parque de Villa Dominico; hubo problemas con el sistema de bombeo y Wilde no tenía agua, mientras cuadrillas de obras públicas, asistentes sociales, bomberos y agentes de seguridad trabajaban para tratar ayudar a damnificados. Uno de los árboles estaba casi frente a la Comisaría de la Mujer sobre Colón al 100, otros tres sobre Ameghino y French donde el gremio de Comercio (SECLA) sufrió daños en su sede, lo mismo que en el club Independiente sobre Mitre al 400.