Los estudiantes asisten a niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual con o sin alteraciones, como así también a su familia y entorno. Sus prácticas preprofesionales abarcan a los residentes en varios distritos de la zona sur del conurbano como Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Almirante Brown, Esteban Echeverría y San Vicente. El estudio de los alumnos de la UNLa, evaluó que “los prejuicios sociales, la poca oferta laboral y la discontinuidad en los programas de empleo con apoyo, conducen habitualmente a un progresivo deterioro y cronificación de las desventajas socio-laborales. Con apoyo, las personas con discapacidad intelectual pueden integrarse en el mercado laboral”.