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27 de abril 2012 - 00:00
Exigen seguridad en un colegio de Lanús Oeste
ALUMNOS, PADRES Y DOCENTES DEL ALEMAN SON VICTIMAS DE ROBOS
La comunidad educativa del Colegio Alemán de Lanús Oeste se encuentra en alerta por los reiterados robos y ataques que sufren tanto alumnos y padres, como así también docentes de la institución.
Esta situación fue denunciada hace un año ante representantes de la Municipalidad, pero ni el intendente, Darío Díaz Pérez, ni los funcionarios de seguridad responsables han tomado cartas en el asunto; motivo por el cual los damnificados renovaron el reclamo de vigilancia con patrullas comunales durante horarios de ingreso y egreso escolar, en los tres edificios que contiene el establecimiento educativo.
Según explicaron, los estudiantes deben soportar asaltos de todo tipo y casi siempre los delincuentes van en busca de los mismo: el celular, las zapatillas, billetera y camperas. En algunos casos, lamentablemente, la violencia también se hace presente. “A los varones les pegan y a las mujeres las escupen y las asustan”, describió Silvia Kaczulak, madre de un estudiante.
Precisamente fue Silvia quien hace un año, a comienzos del ciclo lectivo 2011, se hizo presente en el edificio municipal de Lanús con un petitorio firmado por padres de alumnos de los niveles Jardín, Primaria y Secundaria. En la carta, reclamaban a la Comuna y a la Policía que garanticen la seguridad de los miembros de la escuela, ya que los robos estaban a la orden del día.
Doce meses después, el panorama de inseguridad sigue siendo el mismo, al igual que el reclamo. “La policía tiene voluntad de ayudarnos pero no tiene recursos. En cambio, desde el municipio nos ignoran”, aseveró Kaczulak.

Temor
No sólo los alumnos sufren los saqueos, también sus padres son víctimas de la inseguridad que se vive en esa zona, en especial cuando estacionan en las inmediaciones del colegio. “Cuando dejás el auto se te acercan y te amenazan si no les das plata. A mi ya me quisieron robar el auto”, relató la mujer.
Cansados de padecer esta situación, volvieron a exigir seguridad. “Los chicos de la secundaria ya están en edad de manejarse solos, pero lamentablemente la calle no es de ellos y tienen mucho miedo”, expresó Kaczulak y -luego- agregó: “Por el miedo, muchos no van ni a la esquina a comprar un mapa y otros se ahorran el dinero que tienen para comer para volver en remís a sus casas”.