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27 de marzo 2012 - 00:00
Fuerte enojo vecinal en toda Villa Giardino
Por calles en mal estado se desvían los colectivos, hace años que los vecinos recolectaron firmas, los barrenderos no existen y cada año les aumentan las tasas. Cuando llaman al municipio, rara vez se comunican.
En Villa Giardino crece el enojo por las altas tasas que se pagan y la falta de respuesta a los reclamos de sus vecinos. En ese sector de casas bajas Lanús Oeste, se nota el abandono a que están sometidos por lo que los reclamos son múltiples. Uno de ellos gira en torno a la plazoleta lindera al ramal Puente Alsina-Aldo Bonzi de la Línea Belgrano Sur (LBS), situada en Florida y José María Moreno.
Allí los juegos que fueran colocados oportunamente para los chicos de la zona se encuentran destruidos e imposibles de ser usados.
En ese mismo sitio existía un refugio para los pasajeros de la línea 158, pero por el deterioro de sus soportes terminó en el suelo y finalmente desapareció de lugar, sin que nadie pudiera precisar quien lo retiró.

Cansados de reclamar
Ninfa López vive en la zona y tras señalar que le resulta difícil pagar las tasas aumentadas en los últimos tiempos, se quejó porque el barrendero pasa cada tres meses. Por otra parte, señaló que se cansaron de hacer reclamos porque cuando llaman a 0800, los dejan en esperando en la línea.
Entre las arterias deterioradas está Florida en la que desde el citado ramal ferroviario, hasta Yerbal, abundan los baches y montículos de escombros a la espera de ser retirados, lo que hace dificultoso el paso vehicular.
Por su parte Gregorio, que hace más de 60 años vive en Yerbal al 5200 -otra de las calles con profundos baches -recordó que “hace siete años recolecté firmas para que arreglen las calles una tarea que se realizó poco tiempo después. Sin embargo las reparaciones no duraron y volvieron los baches”.

Con cascotes
De la zona, el vecino recordó que pavimento llegó en la década del 60 y que cuando se adhirieron al plan “nos prometieron asfalto pero solamente se hizo un mejorado” que según dijo “les costó mucho pagar a los vecinos”. Cansado de reclamar el rebacheo, optó por rellenar con cascotes los pozos ubicados frente a su casa, algo que se repite en muchas arterias lanusenses.
 En cuanto a las tasas que pagan manifestó que en esa zona por un frente se paga más de 200 pesos por bimestre, importe que calificó como “elevado por los servicios que reciben”, e insistió en sus reclamos por la repavimentación de la zona y el paso del barrendero con mayor frecuencia, otro tema no resuelto nunca por la actual intendencia y que afecta a vecinos de todos los barrios.