La banda sureña Gordo Al Arco transita su segundo año de vida con el entusiasmo de tocar música y hacer divertir a toda la familia con un nuevo ritmo, que hasta se podría decir curioso, ya que mezclan el heavy metal y el cuarteto.
La banda está compuesta por Julio Ribichini (voz y acordeón), Martín Silva (batería), Cristian Carabjar (guitarra líder), Daniel Vega (guitarra rítmica, armónica, charango y coros), Fabio Buena (bajo) y Yaiden Ordones. Gordo Al Arco está presente en la popular red social Facebook con un usuario.
El baterista Martín Silva afirmó que Gordo Al Arco es “una mezcla de la Mona Jiménez con Metálica. Nos podríamos calificar como un rock tropical para toda la familia”. Además, señaló que cada uno de ellos vienen de distintos orígenes musicales que van desde la cumbia hasta el folclore.
Silva anticipó que “estamos grabando un demo con cinco temas, aunque ya habíamos realizado otro con seis. Todos con temas propios de la banda”. Están creciendo de a poco, a penas tienen un año y medio de vida y se están haciendo conocidos de manera progresiva ya que también hacen de las suyas en fiestas familiares donde además de interpretar sus canciones hacen cobres.
El baterista de la banda sueña que Gordo al Arco sea una banda conocida, que no pase de desapercibida. “Estamos esperanzados que en el día de mañana podamos vivir de la música”, expresó.
El grupo sureño también se compromete con cuestiones sociales ya que tocó a beneficio en dos eventos organizados por dos iglesias, una del barrio Plátanos, y otra de Villa Mitre. No dudan en hacer música para ayudar al prójimo alegrando a todas las personas con su ritmo tan particular.