Mañana será el turno del último amistoso de pretemporada para Lanús. El rival de turno es un selectivo de Quilmes en la Fortaleza de Guidi y Arias. Allí, el elenco que conduce Gabriel Schurrer apuntalará su rendimiento de cara a lo que será la triple competencia que implica la Copa Libertadores, el Torneo Clausura y la Copa Argentina, semestre que iniciará la próxima semana. Y el que llegará entonado es Mariano Pavone. El delantero viene de convertir los dos tantos de su equipo en el duelo frente a Vélez en la Villa Olímpica, donde el Granate igualó 2-2.
“Es algo muy importante para el goleador. Brinda mucha confianza para que lo serán cada uno de los campeonatos que va a disputar el equipo”, aseguró el atacante, consciente de que el doblete no sólo levanta el ánimo de forma individual sino que también avizora un panorama positivo para el grupo. “La idea es pelear hasta el final en todas las competencias”, enfatizó.
El cruce con el elenco de Liniers mostró de forma evidente que ambos planteles están en la última etapa de preparación futbolística, previo a un año en el que las dos instituciones participarán en el certamen internacional. “La prioridad la va a marcar el ritmo de partidos que llevemos. Arrancamos con la pauta de ganar en todos los frentes, y de acuerdo a cómo se den las cosas, se decidirá a qué darle mayor valor”, sostuvo Pavone.